La queuña (o qiwiña, como se conoce en quechua, la lengua nativa) es el único árbol originario de los altos Andes que ha sobrevivido, creciendo a altitudes de hasta 14,750 pies (4,500 metros). Es reconocida como una de las especies de árboles más resistentes al frío del mundo.
La queuña también cumple importantes funciones ecológicas. Ayuda a regular el clima, previene la erosión del suelo y contribuye a la filtración del agua, favoreciendo la alimentación de los manantiales naturales. Además, los bosques de estos árboles nativos proporcionan un hábitat natural que sostiene la flora y la fauna propias de estos ecosistemas, albergando hasta 110 especies de aves y 9 especies de mamíferos, entre ellos el puma y el pequeño venado andino.
Uno de los principales beneficios de este árbol nativo frente al eucalipto, una especie introducida, es que requiere apenas el 5 % del agua que necesita el eucalipto para mantenerse. Este es un aspecto de gran importancia en una zona que sufre escasez de lluvias durante diez meses al año.
Alpaca Expeditions también realizó donaciones de otras plantas para que las familias las sembraran en los terrenos alrededor de sus hogares. Estamos enseñando a los niños a ser pacientes y a comprender la importancia de la sostenibilidad mediante el cuidado de sus árboles nativos. Además, compartimos con ellos un momento de celebración con la entrega de camisetas y arroz con leche, un postre dulce elaborado con arroz y leche.
Alpaca Expeditions se siente orgullosa de realizar esta contribución para apoyar a nuestros porteadores y a sus familias, y de aportar positivamente a nuestro mundo.